1978 fué el comienzo de una nueva singladura para una nave llamada España, que venía de cruzar aguas removidas por fuertes vientos, pero que encontró en la Constitución recien aprobada por la mayoría del pueblo español el impulso necesario para recorrer los 34 años que nos separan de aquellos inicios.
La nave España impulsada a través del tiempo por las velas de la Ley de Leyes ha vivido momentos difíciles, superandolos con más o menos éxito pero lo evidente es que el paso del tiempo ha ido desgastando la quilla, el casco y el velamen, probablemente por defectos en su construcción que no le permiten afrontar una navegación segura en las procelosas aguas de un mar interior agitado por la ofensiva separatista, la ruina económica , la falta de valores, criterio y liderazgo de nuestra clase política.
Urge una parada en el dique seco para reparar y reponer las piezas averiadas y dotarle a la nave España de un velamen nuevo que nos permita despegar con fuerza sobre las embravecidas olas que marcan los tiempos actuales con el objetivo claro de unir donde hay grietas , relanzar nuestro potencial creativo para remontar una crisi económica que amenaza con ponernos a la cola del paro por generaciones y recuperar nuestros valores más genuinos: verdad, justicia, responsabilidad, tolerancia, dialogo,caridad,honradez....todos los indicadores nos señalan la necesidad de una reforma Constitucional en profundidad que nos traiga una NUEVA CONSTITUCIÓN y una NUEVA CLASE POLÍTICA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario