lunes, 29 de octubre de 2012

UNA PROFECIA O UN VATICINIO




  “lo de la "inmensa mayoría" del pueblo catalán que clama por el independentismo no se corresponde, en éste momento, con la realidad. Catalunya estás muy lejos de jugarse si va a ser independiente o no. Esta es una sensación que enmascara los problemas más cotidianos con los que se enfrentan los catalanes y que, lógicamente, es propiciada por sus principales beneficiarios electorales: CiU, ERC y PP” así ven las cosas en una parte de la izquierda perroflautica de nuestro país  y a continuación y sin solución de continuidad  disfrazándose de gurús preconizan que sin el advenimiento de un estado federal y solidario los días de España están  contados.
Naturalmente de la crisis económica, de sus causas y de sus soluciones, de propuestas para  la creación de empleo, de las dificultades de la familia , de la mujer , de la maternidad , de la vida, de la libertad , del respeto a la Ley , de calidad de la educación, de la  sanidad, de la cultura, de la defensa de la unidad territorial, de lengua y de mercado nada de nada ¿para que? si todas estas cuestiones ya no forman parte del interés de la izquierda progre.
Una profecía no me siento con capacidad de hacer pero si un vaticinio después de haber pesado, medido  y contado la realidad de esta progresía (PSOE, IU): sólo la construcción de una España con una gestión de recursos centralizada y una regionalización de su territorio en base a una administración reajustada y adaptada a las posibilidades que nos proporcionan las nuevas tecnologías junto con una modificación del sistema electoral que lo acerquen al mayoritario por circunscripciones con el fin de reducir el peso de los partidos en las instituciones y aumentar el peso de los representantes y su cercanía con los ciudadanos además de la supresión del Senado, la reducción drástica del número de municipios y  una reformulación del Tribunal Constitucional   nos permitirá afrontar , desde el esfuerzo y el sacrificio del conjunto de la ciudadanía, la recuperación económica e identitaria de España  y volver a ponernos a la altura de las más modernas y competitivas naciones del mundo,ahora bien  (usando un simil del deporte rey en españa) estamos en tiempo de descuento.