lunes, 19 de noviembre de 2012

Viviendo en Baleares por debajo de las alcantarillas

Entre nosotros, a nuestro lado, en ocasiones cuidando de nuestros padres o de nuestros abuelos, en otras limpiando nuestras casas o simplemento paseando por las calles de nuestros pueblos viven, sobreviven, malviven personas de diferente cultura e incluso color a las que les negamos la posibilidad de alcanzar el status de ciudadanos condenandolos a la invisibilidad.
Aceptamos como hacemos con el dinero negro, la existencia de personas en nuestras calles que sin condición legal para transitar por ellas lo hagan, en tanto que de su extrema vulnerabilidad vemos que podemos sacar un beneficio personal en momentos determinados al poder requerir sus servicios en  condiciones ventajosas para nuestros intereses.
Aceptamos conocer de la existencia de una parte de nuestra sociedad viviendo por debajo de la economía sumergida, en las profundidades de las alcantarillas de nuestras ciudades y pueblos de Baleares , convirtiendoles en invisibles a nuestra conciencia.
Cuando un pueblo acepta con tanta naturalidad y paciencia  la coexistencia con la ilegalidad interesada, con el tráfico de personas, aun a consta del sufrimiento humano, no cabe la menor duda que se ha convertido voluntaria e interesadamente en cómplice necesario para la consolidación de una vida en las alcantarillas de nuestra sociedad.
Sin papeles, sin trabajo, sin dinero, con hijos a cargo, sin la otra parte de la pareja...un pais fuerte, un pais cohesionado, un pais con valores y principios no debería permitir que en  las alcantarillas de la sociedad se siguieran cobijando quienes vinieron buscando un horizonte de esperanza y amanecieron tirados en la cuneta de nuestra indeferencia.

Es necesario, es inaplazable que los sindicatos y los partidos politicos en España renuncien a su hipocresía congénita y concierten una actuación directa, rápida y firme para devolver a su origen a quienes no debimos permitir vivir entre nosotros en tan lamentables condiciones y poner los medios para que no nos vuelva a suceder lo mismo.
No somos ni podremos ser en mucho tiempo pais de acogida porque antes tendremos que reconstruirlo para que acoja en condiciones debidas a sus nacionales.