lunes, 3 de diciembre de 2012

Entretener el hambre con formación

En cuanto asoma la sombra maligna del paro por la puerta de nuestra sociedad, la progresía de nuestro pais incluida la del partido en el gobierno entona una canción conocida y pegadiza titulada : más formación.

Según la letra de la canción los trabajadores no encuentran trabajo porque no estan bien formados y paradojas de la vida cuando había trabajo en abundancia nadie les pedía estar formados sino simplemente ¿cuando puede Ud. empezar ?; ahora el trabajo escasea y precisamente en este momento es cuando los sindicalistas y los políticos nos machacan insistentemente que la formación es necesaría para encontrar ocupación en una mercado de trabajo tan escuálido como una raspa de sardina relamida.

La formación que se nos vende sorprendentemente la imparten quienes la publicitan como el mana venido del cielo para mantenernos vivos en la larga travesía del desierto, sin explicarnos a continuación que esa formación es su fuente de riqueza principal, que esa formación financiada con el dinero de todos, incluidos los que no tenemos ingresos provenientes de un trabajo y que aportamos si o si a través de los impuestos directos o indirectos que pagamos todos los días al erario público.

La mal llamada formación ocupacional es la gran ramera de nuestra época de vacas flacas y como tal se porta llenando los bolsillos de sus mentores los sindicatos y la patronal y dejando un regusto amargo en sus supuestos benefeciarios: los parados, que al finalizar cada sesión formativa se alejan del aula con la sensación de que cuando vuelva algún día el trabajo sólo se le preguntará ¿cuando puede Ud empezar?.

La mal llamada formación ocupacional en tiempos de bonanza ha servido para llenar los bolsillos de los sindicatos y la patronal y crear la falsa ilusión de los magos de fería: Cuando falte el trabajo , yo encontraré empleo porque mis 20 titulos de formación continua sobre el cultivo del champiñon rojo me aseguran un trabajo.

Hemos tirado cientos de millones de euros en una formación ocupacional inútil a sabiendas, lo saben los sindicatos , lo sabe la patronal y lo ha sabido siempre el gobierno de turno porque el objetivo era y es entretener al personal pero los desempleados siguen necesitando un trabajo para llevar a la mesa un plato de lentejas y estas se han quedado en la mesa de los sindicatos y la patronal.

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