No hay que confundir democracia
con partidocracia. La primera es un gobierno de
ciudadanos dialogantes, la segunda corresponde a un gobierno de
corporaciones particulares que compiten con los intereses ciudadanos. Si hoy, alguien le dijera a cualquier ciudadano, que la democracia funcionaría
mejor sin partidos, probablemente lo tacharían
de antidemocrático.
Sin embargo, lo cierto
es que la democracia en su base no depende de los partidos políticos sino del
actuar de cada ciudadano. Es decir, son los ciudadanos, que individualmente dialogan, los que se
encuentran en el devenir de la vida ordinaria para definir el bien común del
conjunto de la nación. La libertad política, no dependen de dichas organizaciones sino
de los propios ciudadanos. Creer que la democracia o la política dependen
de los partidos políticos, fue el paso para el surgimiento del totalitarismo de
principios del siglo XX en Europa. Criticar los partidos no
es ni debe ser una coartada para la defensa del partido único y con ello de la
supresión o prohibición de la política.
La democracia será mejor democracia sin
partidos, una democracia sin ningún tipo partido, y si con muchos ciudadanos
atentos, dialogantes, y sobre todo independientes.
En una democracia sin
partidos, distribuimos el poder en cada ciudadano y lo liberamos del control de
esas corporaciones llamadas partidos políticos, situamos a cada ciudadano ante
sus propias responsabilidades ,en la práctica, una democracia sin partidos,
incentivaría un diálogo mayor y más rico a nivel local y parlamentario, puesto
que los acuerdos no estarían determinados por las disciplinas partidarias, en una democracia sin partidos, volvería a
existir la política, que no es más que el convencimiento mediante el
diálogo entre iguales y libres.
El resultado de la democracia orgánica lo conocemos, el resultado de la democracia con partidos también, a la vista de los resultados obtenidos ha llegado la hora de las personas, de los ciudadanos individualmente afrontados al reto de asumir derechos y obligaciones sin intermediarios.


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